Tu voz es la espada que libera el silencio de mi alma.
viernes, 26 de junio de 2020
Melancolía
la historia de la melancolía
nos incluye a todos.
me retuerzo entre las sábanas sucias
mientras fijo mi mirada
en las paredes azules
y nada.
me he acostumbrado tanto a la melancolía
que
la saludo como a una vieja
amiga.
ahora tendré 15 minutos de aflicción
por la pelirroja que se fue,
se lo diré a los dioses.
me siento realmente mal
realmente triste
entonces me levanto
PURIFICADO
aunque no haya resuelto
nada
(...)
hay algo mal en mí
además de la
melancolía
(Charles
Bukowski)
Herejía.
Esta noche miro absorto
los sueños
¡cuánta maldad se
esconde en las promesas¡
Hoy la oscuridad
visibiliza demonios
espadas relucientes …
¿cuanto tardara la
insolencia en suplicar perdón?
Piensa
antes de actuar, para que no te persigan tus demonios.
“All
Thoughts Are Prey to Some Beast”, Bill Callahan.
sábado, 20 de junio de 2020
El
duelo.
“Encontrar
el amor romántico es una expectativa construida sobre la base de la cultura, y
es por ello, que le es atribuido un valor importante a esta célula social como
origen de la familia y de la sociedad. Así, mantener una relación romántica
promete y –en el cumplimiento de su meta- provoca las sensaciones más
agradables e inciertas que el ser humano pueda experimentar. Ante esto, la pérdida
del ser amado deja sensaciones de dolor, desesperación e incluso de privación
del sentido de la vida (…) el abandono del vínculo trae consigo consecuencias
de tipo físico, emocional y conductual ante la decepción de afrontar la
realidad, pues las expectativas que habían sido colocadas en la ex pareja no
resultaron posibles.”
“Romper
el vínculo afectivo trae consigo la aceptación del final de un proyecto lo que
facilita que se pierda la motivación y se encuentre difícil concentrarse para
realizar actividades incluso de la vida cotidiana. Ante esto, se puede definir
al duelo como una reacción extremadamente dolorosa, pero normal, que se
desencadena a raíz del rompimiento de una relación personal, cuyo proceso
cumple una función homeostática, pues su finalidad es lograr la adaptación del
individuo a la pérdida.
“No
todo en el duelo es obscuro, (…) sus efectos constructivos para aquellos (as)
que lo han padecido pues una vez superado, permite generar nuevos significados
que favorecen tanto el crecimiento como el afrontamiento de nuevos retos con
mayor seguridad, pues la separación demanda la construcción de una nueva
identidad y estilo de vida, así como la restructuración de las relaciones
interpersonales.”
Tocar
fondo es tomar conciencia de ese engaño perverso,
todo
duelo redime el dolor del desengaño y la ausencia.
Esta
soledad autoimpuesta finalmente sepultó tu recuerdo.
Si
no quieres enfrentar el rencor, devuelve lo que no es tuyo.
Hoy
comienza el silencio; a Dios y al Cesar, según corresponda.
“So
Beautiful”; “Life” quinto álbum de Simply Red, 1995.
sábado, 30 de mayo de 2020
El
“Malleus Maleficarum” y el derecho penal.
“El
concepto de brujería fue creado por teólogos, predicadores e inquisidores de la
Iglesia católica,(…) lo que ellos hicieron fue hacer de las prácticas mágicas
populares, que eran básicamente una técnica para controlar el mundo (o sea,
para curar, dañar, ser exitoso en el amor, etc.), una religión heterodoxa o
herética, pues sostuvieron que las brujas establecían un pacto de fidelidad con
el diablo y lo adoraban en reuniones nocturnas llamadas “aquelarres” o
“sabbats” así como realizando malas obras. El martillo de las brujas. Para
golpear a las brujas y sus herejías con poderosa maza, escrito en el siglo XV
por los inquisidores dominicos Heinrich Kraemer y James Sprenger. El objetivo
explícito de El martillo es el de terminar con la brujería: “se debe hablar al
pueblo con el fin de hacer odiar el crimen [de la brujería] y para que los
jueces sean más ardientes en la venganza del crimen de los renegados de la fe
[i.e. de los brujos]” (II, I, XIV, 314)” (1)
“El
Martillo puede ser estudiado de múltiples formas. El lector interesado puede
acercársele desde diversas atalayas. El Martillo es un texto construido con un
aparato erudito exactamente bajo el signo metodológico e ideológico común a
cualquier obra académica de la época. El Malleus Maleficarum está integrado por
tres grandes partes, cada una dividida en cuestiones. (…) La Parte Primera
trata acerca de los tres elementos que coinciden en el maleficio: el Demonio,
la bruja y la permisión divina. Comprende dieciocho cuestiones, que, podría
afirmarse, son temas esenciales de una criminología etiológica, es decir, de tipo
causal-explicativa, cuyo objetivo fundamental es explicar el origen y las
causas del crimen. La Parte Segunda se refiere a la forma en la que las brujas
infieren los maleficios, así como las distintas formas de luchar felizmente
contra ellos. Comprende dos cuestiones: la primera está integrada por dieciséis
capítulos y la segunda por ocho. Hoy diríase que esta parte contiene tópicos
fundamentales de criminalística y política criminal o criminológica. La Parte
Tercera comprende veinticinco cuestiones relativas a la actuación judicial
contra los brujos, las brujas y otras mujeres tanto en el fuero eclesiástico
como en el civil. Aquí, se contienen y muestran, de forma muy elocuente, las
reglas para iniciar proceso judicial (inquisitorial), así como para obtener la
verdad por medio de la confesión —mejor dicho, mediante la tortura— y
pronunciar sentencia (condenatoria).
La
última parte del Malleus Maleficarum es fundamentalmente de carácter procesal
o, mejor dicho, procedimental. Constituye también, junto a otras obras del
mismo tenor, un texto de consulta obligada para conocer el modelo inquisitivo
de justicia penal.
El
Malleus Maleficarum es un libro emblemático por cuanto integra en su contenido
saberes criminológicos, criminalísticos y de derecho penal sustantivo, procesal
y de ejecución de penas. En este sentido, se trata de un libro fundacional de
un modelo integrado de saber penal. De igual forma, el Martillo fija un hito en
la tradición jurídica y política de Occidente.” (2)
“(…)
según un informe de las Naciones Unidas del 2009 que no habrá cambiado mucho al
2020, ser etiquetada como bruja equivale a una pena de muerte. Durante una crecida
de abusos contra la brujería (…) Londres formó un equipo policiaco para reducir
la violencia contra las acusadas de brujería; en contraste, los funcionarios en
Arabia Saudita crearon una unidad antibrujas que adiestra a los cuerpos
policiacos a “luchar científicamente contra la brujería”. (3)
(1)
Elia Nathan Bravo. El diablo y las brujas: una religiosidad del miedo.
(2)
Octavio R. Acedo Quezada. “Remedievalización del Derecho y la Política.
Introducción crítica al estudio del saber jurídico-político.” Instituto de
Investigaciones Jurídicas, UNAM, 2019.
Con manos de polvo
escribe el tiempo
en los rincones donde aprendí a ser fantasma.
Respiro el tejido
infinito
en los bordes de un espejo
quebrado.
Soy quien arrulla la
niebla y en susurros te habla
de la alegría de un día,
de este instante de trazos circulares
en la tierra
del sueño.
Soy quien contempla
el acertijo en el gesto
de la luna
en el aljibe
y encarna en grito,
en fervorosa carcajada.
Soy quien pronuncia
los versos secretos
que escribiste con tiza en un pliegue de la noche.
Soy mujer de un solo
libro
que se reescribe infinito
en el canto de los días,
en nuestros cuerpos
tan terrenales que celestes.
Aleteo de ávidas aves
muy cerca.
Descifro y soplo.
Un beso infinito florece
en silencio de antorchas.
“(…)
el amor y el odio existen en el alma, en la cual ni siquiera el demonio puede
entrar”
(Malleus
Maleficarum)
Némesis.
No
todos los recuerdos escapan al silencio,
algunos
están prestos para hablarte al oído.
Icónica y majestuosa
obra maestra del rock.
“Stairway To Heaven” (Led
Zeppelin)
jueves, 7 de mayo de 2020
“Un hombre puede ser destruido,
pero no derrotado.”
Ernest Hemingway, “El viejo y el mar”
Temo callar mi estridente reflexión de desagravio,
pues el silencio solo es el preludio de tus
lágrimas.
“Against the Wind”, del álbum homónimo,
undécimo de Bob Seger (1980)
sábado, 2 de mayo de 2020
Padre e hija.
“En
el año 1912, Carl Gustav Jung, un médico psiquiatra, psicólogo y ensayista
suizo, acuñó el término Complejo de Electra en contraposición al de Edipo
relatado por Freud. Este fundador de la psicología analítica explicó que dicho
complejo consiste en una atracción afectiva de la niña hacia la figura del
padre algo que, según él, es muy común a todas las niñas en algún momento de la
infancia.” (…)
¿Determina
de alguna manera a la mujer que será la niña de hoy cómo trate el padre a la
madre? El psicólogo no lo cree al 100%: “La determinación deja sin libertad al
ser humano, los deterministas a veces son historicistas o genetistas o
biologicistas…no, determinar, no. Yo creo en la libertad al estilo que
explicaba el gran Viktor Frankl. Circunstancias que influyen para que tomemos
nuestras decisiones, facilitadas o no por esas circunstancias. Desde luego que
una niña absorbe la relación de sus padres y va a estar influida por el estilo
de comunicación, relación y gestión de conflictos de su padre. Y que no aprende
las mismas cosas una niña cuyo padre ama en la palabra y los hechos a su
pareja, su madre, que uno que no lo hace. Porque dice "te quiero"
mientras ignora, o dice “eres lo más importante”, mientras los hechos
demuestran que lo importante es su trabajo por ejemplo. Y no es igual la
agresividad, el insulto, el desprecio, que la comprensión, la empatía y la
asertividad”.(1)
“No
resulta difícil adivinar que, cuando la relación con el padre ha sido mala, se
buscan modelos contrarios. No olvidemos, sin embargo, que “una elección hacia
lo contrario sigue siendo una elección basada en papá”, como afirma Jennifer
Kromberg, (…): en un sentido u otro, la figura del padre es siempre influyente
en las relaciones de sus hijas. Es posible que la niña interprete ciertas
actitudes negativas como normales.
“En
estos casos también hay riesgos. Cuando se huye de un padre verdaderamente malo
no es extraño caer en extremos igualmente negativos. Un padre ausente nos puede
conducir a un novio excesivamente posesivo y controlador, o un padre impositivo
puede derivar en un novio demasiado complaciente y carente de iniciativa. Pero
no es ésta la única reacción ante una conducta paterna negativa. Silvia Álava
sugiere que también es posible que la niña asuma ciertas actitudes
perjudiciales como normales, y que su pareja tenga problemas similares a los
que padecía su padre.” (2)
(1)
Gema Lendoiro. ¿Qué rol juega el padre en el vínculo afectivo futuro de su
hija? Su figura es muy importante para los niños y tiene un componente especial
en las niñas. El País.
Mi tristeza es un
mar; tiene su bruma
que envuelve densa mis amargos días;
sus olas son de lágrimas; mi pluma
está empapada en ellas, hijas mías.
Vosotras sois las inocentes flores
nacidas de ese mar en la ribera;
la sorda tempestad de mis dolores
sirve de arrullo a vuestra edad primera.
Nací para luchar; sereno y fuerte
cobro vigor en el combate rudo;
cuando pague mi audacia con la muerte,
caeré cual gladiador sobre mi escudo.
Llévenme así a vosotras; de los hombres
ni desdeño el poder ni el odio temo;
pongo todo mi honor en vuestros nombres
y toda el alma en vuestro amor supremo.
Para salir al mundo vais de prisa.
¡Ojalá que esa vez nunca llegara!
Pues hay que ahogar el llanto con la risa,
para mirar al mundo cara a cara.
No me imitéis a mí: yo me consuelo
con abrir más los bordes de mi herida;
imitad en lo noble a vuestro abuelo:
¡Sol de virtud que iluminó mi vida!
Orad y perdonad; siempre es inmensa
después de la oración la interna calma,
y el ser que sabe perdonar la ofensa
sabe llevar a Dios. dentro del alma.
Sea vuestro pecho de bondades nido,
no ambicionéis lo que ninguno alcanza,
coronad el perdón con el olvido
y la austera virtud con la esperanza.
Sin dar culto a los frívolos placeres
que la pureza vuestra frente ciña,
buscad alma de niña en las mujeres
y buscad alma de ángel en la niña.
Nadie nace a la infamia condenado,
nadie hereda la culpa de un delito,
nunca para ser siervas del pecado
os disculpéis clamando: estaba escrito.
¡Existir es luchar! No es infelice
quien luchando, de espinas se corona;
abajo, todo esfuerzo se maldice,
arriba, toda culpa se perdona.
Se apaga la ilusión cual lumbre fatua
y la hermosura es flor que se marchita;
la mujer sin piedad es una estatua
dañosa al mundo y del hogar proscrita.
No fijéis en el mal vuestras pupilas
que víbora es el mal que todo enferma,
y haced el bien para dormir tranquilas
cuando yo triste en el sepulcro duerma.
Nunca me han importado en este suelo
renombre, aplausos, oropeles, gloria:
procurar vuestro bien, tal es mi anhelo;
amaros y sufrir tal es mi historia.
Cuando el sol de mi vida tenga ocaso
recordad mis consejos con ternura,
y en cada pensamiento, en cada paso,
buscad a Dios tras de la inmensa altura.
Yo anhelo que, al morir, por premio santo,
tengan de vuestro amor en los excesos:
las flores de mi tumba vuestro llanto,
las piedras de mi tumba vuestros besos.
(Juan de Dios Peza)
El día
que naciste mi niña, comenzó mi verdadera existencia,
y en
mi andar a tu lado conocí la incondicionalidad del amor.
"Never Say
Goodbye"; Soundtrack 'Fathers and Daughters'
martes, 21 de abril de 2020
La
mendicidad.
“De
acuerdo con su autor, Guillermo Cabanellas de Torres, la definición de
Mendicidad proporcionada por el Diccionario Jurídico Elemental es:
Condición
y vida del mendigo, del que vive de la limosna que implora y obtiene. De un
lado refleja una situación económica nada floreciente allí donde la mendicidad
es plaga, pero no deja de constituir también manifestación de una ociosidad
malsana cuando se tolera esa explotación de la piedad ajena, si existe una organización
social adecuada para los casos de real desamparo e incapacidad de conseguir el
propio sustento.” (1)
“En
el cantón de Vaud, un nuevo movimiento aboga por prohibir la mendicidad,
provocando un debate que ha llegado hasta los tribunales. Muchos se preguntan
si un veto semejante no sería una violación de los derechos humanos.
La
controvertida iniciativa para impedir el pordioseo fue presentada por la
sección cantonal de la Unión Democrática de Centro (UDC, derecha conservadora)
y recibió el apoyo del Parlamento del cantón de Vaud en septiembre de 2016. La
citada legislación veta todo tipo de mendicidad, aunque sea pasiva (como
simplemente sentarse en silencio en una calle en espera del apoyo financiero de
los transeúntes).
Los
opositores de esta ley intentaron echarla atrás a través de un referéndum, pero
no consiguieron reunir el número de firmas necesarias para someter el tema a
consulta. Posteriormente, interpusieron una apelación ante el Tribunal
Constitucional de Vaud, pero esta fue desechada (con cuatro votos frente a
uno); así que decidieron apelar ahora ante el Tribunal Federal en Lausana, la
más alta instancia judicial de Suiza. “(2)
Mío es el mundo: como
el aire libre,
otros trabajan porque coma yo;
todos se ablandan si doliente pido
una limosna por amor de Dios.
El palacio, la cabaña
son mi asilo,
si del ábrego el furor
troncha el roble en la montaña,
o que inunda la campaña
El torrente asolador.
Y a la hoguera
me hacen lado
los pastores
con amor.
Y sin pena
y descuidado
de su cena
ceno yo,
o en la rica
chimenea,
que recrea
con su olor,
me regalo
codicioso
del banquete
suntüoso
con las sobras
de un señor.
Y me digo: el viento brama,
caiga furioso turbión;
que al son que cruje de la seca leña,
libre me duermo sin rencor ni amor.
Mío es el mundo como el aire libre...
Todos son mis bienhechores,
y por todos
a Dios ruego con fervor;
de villanos y señores
yo recibo los favores
sin estima y sin amor.
Ni pregunto
quiénes sean,
ni me obligo
a agradecer;
que mis rezos
si desean,
dar limosna
es un deber.
Y es pecado
la riqueza:
la pobreza
santidad:
Dios a veces
es mendigo,
y al avaro
da castigo,
que le niegue
caridad.
Yo soy pobre y se lastiman
todos al verme plañir,
sin ver son mías sus riquezas todas,
qué mina inagotable es el pedir.
Mío es el mundo: como el aire libre...
Mal revuelto y andrajoso,
entre harapos
del lujo sátira soy,
y con mi aspecto asqueroso
me vengo del poderoso,
y a donde va, tras él voy.
Y a la hermosa
que respira
cien perfumes,
gala, amor,
la persigo
hasta que mira,
y me gozo
cuando aspira
mi punzante
mal olor.
Y las fiestas
y el contento
con mi acento
turbo yo,
y en la bulla
y la alegría
interrumpen
la armonía
mis harapos
y mi voz:
Mostrando cuán cerca habitan
el gozo y el padecer,
que no hay placer sin lágrimas, ni pena
que no traspire en medio del placer.
Mío es el mundo; como el aire libre...
Y para mí no hay mañana,
ni hay ayer;
olvido el bien como el mal,
nada me aflige ni afana;
me es igual para mañana
un palacio, un hospital.
Vivo ajeno
de memorias,
de cuidados
libre estoy;
busquen otros
oro y glorias,
yo no pienso
sino en hoy.
Y do quiera
vayan leyes,
quiten reyes,
reyes den;
yo soy pobre,
y al mendigo,
por el miedo
del castigo,
todos hacen
siempre bien.
Y un asilo donde quiera
y un lecho en el hospital
siempre hallaré, y un hoyo donde caiga
mi cuerpo miserable al espirar.
Mío es el mundo: como el aire libre,
otros trabajan porque coma yo;
todos se ablandan, si doliente pido
una limosna por amor de Dios.
(José de
Espronceda)
Mendicidad.
En esta vida,
todo lo material
viene y va,
quizá no siempre regresa
lo fiado,
y bajo esa infortunada
circunstancia
pensemos que no fue más
que limosna.
Es triste la mendicidad,
sobre todo la emocional.
Y un día sus caminos se volvieron a
cruzar: Homeless, JJ Cale.
(Álbum “To Tulsa and Back”, 2004.)
miércoles, 15 de abril de 2020
El odio y el amor en el cerebro.
“Se
ha dicho que del amor al odio hay sólo un paso, por lo que no es extraño que
algunas de las estructuras cerebrales que se activan para el odio lo hacen
también cuando las personas se enamoran románticamente. (…)
“(…)
se ha observado que la corteza prefrontal asociada al juicio y razonamiento que
se desactiva en el amor, no lo hace tanto cuando lo que sienten las personas es
odio. Como si el odio requiriera conservar la capacidad de razonar para
calcular mejor cómo proceder contra el odiado, o para mantener los pensamientos
que lo alimentan y lo incrementan. Zeki dice que mientras en el amor
romántico el enamorado suele ser menos crítico y juzga menos al amado, es más
probable que en el contexto del odio el odiador ejercite juicios y cálculos
para herir, injuriar o vengarse. La actividad de alguna de dichas
estructuras cerebrales responde a las caras odiadas con una fuerza proporcional
a la intensidad del odio manifestado, lo que permite que el estado subjetivo,
es decir, el sentimiento de odio propiamente dicho, sea objetivamente
cuantificado.” (1)
“El
avance en las técnicas para el estudio del funcionamiento cerebral está
proporcionando un fecundo caldo de cultivo que invita a querer interpretar no
solo cómo funciona el cerebro, sino también la mente, la conducta y hasta los
valores. Dónde reside la maldad, la bondad, el amor, el odio… Y la
responsabilidad. (…)
En
los tribunales, se está prodigando la defensa de un acto delictivo basada en
alteraciones cerebrales —la mayoría inespecíficas— amparándose en la ciencia,
viniendo casi a decir que no fue la persona la que cometió el acto, sino su
cerebro dañado. (…)Lo que no se debe
olvidar es que lo que se estudia en neurociencia es el cerebro y sus reacciones
ante diferentes estímulos, pero la mente es mucho más que eso. Procesos
mentales complejos como la toma de decisiones difícilmente podrán ser
localizados entre las redes del cerebro.” (2)
(1)
Ignacio Morgado Bernal. El odio y el amor en el cerebro.
(2)
Lola Morón. Échele la culpa al cerebro. Sobrevalorar la capacidad de la
neurociencia para explicar los actos humanos supone despojar al individuo de su
complejidad. El País.