Poesía

Tu voz es la espada que libera el silencio de mi alma.

viernes, 25 de marzo de 2011

La piel.
(Felipe Garrido)

Volver todo a su sitio fue relativamente fácil. Los tendones y los huesos conservaban cierta memoria de su lugar relativo y alguna vocación de orden. Las entrañas, por alteradas que hubiesen estado, hallaron sin esfuerzo un equilibrio aceptable. De acuerdo con su antigua costumbre, la sangre encontró a ciegas caminos conocidos, ritmos habituales, quietudes añejas, sobresaltos cotidianos.
Pero la piel. Tú lo sabes. La piel esa de zafiros, de lirios, de luces que me pusiste, ésa no me la pude quitar.



Ausencia.
Para olvidarte,
a veces me pierdo
en tu ausencia.


El amor es solo un viaje en el camino de los sueños; su sola adicción provoca el temor a la soledad y al desencanto. Del álbum Heartbreak Station; ella se fue para siempre, ahora ningún sueño nos ata; rock atemporal, “Heartbreak Station”; Cinderella. (1990)

domingo, 20 de marzo de 2011

Sueño # 92. La mujer. (Ana Maria Shua) 
“Un hombre sueña que ama a una mujer. La mujer huye. El hombre envía en su persecución los perros de su deseo. La mujer cruza un puente sobre un río, atraviesa un muro, se eleva sobre una montaña. Los perros atraviesan el río a nado, saltan el muro y al pie de la montaña se detienen jadeando. El hombre sabe, en su sueño, que jamás en su sueño podrá alcanzarla. Cuando despierta, la mujer está a su lado y el hombre descubre, decepcionado, que ya es suya”. 

  


  Fatal atracción. 
En al medida que me atraes me repeles; y con ello reafirmo mi amor por ti. 


Poesía y rock, mezcla explosiva para expresar de manera directa cierta declaración de amor exenta de apariencia; todo lo que necesitas saber para aplacar la bestia de la pertenencia. Del noveno álbum “I'm Your Man” del reconocido poeta, novelista y cantante de origen canadiense; rock atemporal, “I'm Your Man”; Leonard Cohen (1988)



viernes, 18 de marzo de 2011


Con los oídos abiertos.
15 aproximaciones al silencio.
Eusebio Ruvalcaba.

“1) Mozart afirmó: “El silencio entre las notas es tan importante como las notas mismas”. Y nosotros podríamos añadir que, así como entre las notas, el silencio entre las palabras es igual de importante. Alrededor de cada palabra existe un silencio. Un si1lencio indestructible cada palabra está rodeada de una gravedad que se apropia de nosotros cuando sentimos el silencio que nos circunda. Si pronunciamos la palabra “padre”, en torno percibimos una gravedad trémula. Que no es la misma si pronunciamos la palabra “madre”. Algo cambia en rededor. Ese silencio teje ascuas. Arma figuras y modulaciones. Como la llama del pebetero, Cuya exaltación no’ comprendemos, pero respetamos. Así, curiosamente, cuando no entendemos el significado de las palabras nos quedamos con su música. Y su silencio. Los silencios que entrecortan aquella palabra y que la vuelven inteligible.
2) La mitad de la vida de las percusiones, quiero decir, de los instrumentos percutivos, transcurre en el silencio. Lo mismo acontece entre los hombres. Entendiendo por hombre un ser generador de sonidos. De palabras. Cada palabra qué un hombre pronuncia, ocupa el espacio y el tiempo —el tramo de vida— de una palabra que otro hombre calla. Entre un sonido y otro de las percusiones cabe un insecto. Entre una palabra y otra de una lengua cuyo significado desconocemos, cabe un silencio.
3) El sonido permea nuestra existencia. Cuando el entorno resulta amable, el sonido es grato. Así, el sonido es el anfitrión de nuestra presencia en esta vida. Vigila que nuestra fugaz estadía sea soportable. Entendiendo por sonido el arte de la música. Y el arte de la palabra. Como en las percusiones. Como en el piano; instrumento por antonomasia. Y en las lenguas que nos preceden y que no están a nuestro alcance. Quizá por eso las voces que son las notas, las notas que son las palabras, emanadas de una fuente de sonidos, las sintamos en carne propia por el peso específico del silencio. Que es la articulación entre ambas, entre las palabras y la música. El silencio. Como el cordel de las cuentas de perlas. Como el cordel de los rosarios que todos hemos tenido en las manos. Eso que no se ve, pero sin cuya presencia no se entenderían ni la música ni las palabras, es el silencio.
4) El sonido de la palabra es conciliatorio. Aun de palabras acres. El sonido de la música es conciliatorio. Aun de músicas acres. Por eso el hombre, ávido de comprensión, siempre está hablando. Quiere ser partícipe de ese silencio articulado entre los sonidos, sea de la música o del lenguaje. Entre la música, como entre el lenguaje, el silencio liga frases. El silencio no es otra cosa que una articulación, una pieza de enlace entre dos mundos. Cuando la palabra de un hombre y de una mujer se topan, surge lo imprevisible. Aunque haya acontecido millones de veces. Pero acaso un hombre y una mujer se enamoran no por las palabras que se dicen, sino por las que callan. Porque son cadenas montañosas aun más indestructibles que las Montañas Rocallosas.
5) Una palabra escrita es una palabra hablada. Aun antes de que se materialice en sonido. Escribir es un insulto para los que no tienen nada que decir. ¿Cómo alguien puede apropiarse de tantas palabras? Escribir, el acto de escribir, inexorablemente nace en contra de algo, contra lo mejor que cada uno de los que escriben tiene dentro, que es quedarse callado. Una palabra escrita es una palabra hablada, y un instrumento emite sonidos aun antes de que se produzcan. Por eso darle forma al silencio es tarea ardua. Porque naturalmente tendemos a sumergir las manos en el silencio y sacarlas colmadas de sonidos Somos seres devastados, Y requerimos de la compañía como pertrecho de guerra. Para sobrevivir ese día. Un solo día más. Que es todo y que no es mucho pedir. Antes que un recurso sonoro, el silencio es un recurso de vida.
6) La música cristaliza el sonido. A través de la música, el sonido estalla en nuestro oído a modo del grito de la madre cuando llama a su hijo a la distancia. En ese grito va la vida toda. En la música va la vida toda. Pero si ese grito permanece en la memoria hasta el día de la muerte, es porque el sujeto se acuerda del silencio que sobrevenía a ese grito. Cuando se escucha esa lengua indígena cuyo significado se ignora, lo que la emoción retiene es el silencio que sobreviene después de cada palabra, de cada frase, de cada arco dramático. Cuando se escucha el silencio en la música, la articulación entre una frase musical y la siguiente, lo que resta es un alivio para el corazón...”
El Financiero, 14 de marzo de 2011; p. 46.



Sueños.
Se que existe un lenguaje
que incluso en su silencio
repite tu nombre.


El silencio también puede ser fracturado por el sonido de los sueños cuando cruzan mi mirada; del album “Point of Know Returnl”, obra imprescindible, rock atemporal: "Dust in The Wind"; Kansas. (1977)


jueves, 10 de marzo de 2011

Más allá del muro del sueño
H. P. Lovecraft
(Fragmento)

“Me pregunto a menudo si la mayoría de la humanidad se ha parado alguna vez a pensar en la enorme importancia que a veces tienen los sueños, y en el oscuro mundo al que pertenecen. Aunque la mayor parte de nuestras visiones nocturnas no son quizá más que débiles y fantásticos reflejos de nuestras experiencias vigiles —en contra de lo que sostiene Freud con su simbolismo pueril—, hay sin embargo algunas cuyo carácter extramundano y etéreo permite una interpretación excepcional, y cuyo efecto vagamente emocional e inquietante sugiere posibles atisbos de una esfera de existencia mental no menos importante que la vida física, aunque separada de dicha vida por una barrera infranqueable. Según mi experiencia, no cabe duda de que el hombre, una vez perdida la conciencia terrena, reside en una vida incorpórea muy distinta de la vida que conocemos, de la qué, al despertar, sólo perduran los recuerdos más ligeros y confusos. De estos recuerdos fragmentarios y brumosos pueden inferirse muchas cosas, aunque es poco lo que se puede demostrar. Es posible adivinar que en la vida onírica, lo que la tierra entiende por vitalidad y materia no son realidades necesariamente constantes; y que el tiempo y el espacio no existen tal como nuestro yo vigil los comprende. A veces creo que esta vida menos material es nuestra vida más auténtica, y que nuestra vana presencia en el globo terráqueo es en sí misma un fenómeno secundario o meramente virtual”.



Los sueños suelen viajan a través de la distancia al ser una clase particular de energía sideral; y regularmente, suelen acompañarse de ciertas notas cargadas de ese halo de misticismo que serena e inquieta el alma a la vez. ¿O acaso no la vida es finalmente un sueño? Del álbum conceptual “The Dark Side of the Moon”, letras filosóficas sobre una concepción particular del mundo; rock atemporal; “Great Gig in the Sky”; Pink Floyd. (1973)



sábado, 26 de febrero de 2011

“El "gran momento de la música"

Rock 101 fue una estación de radio paradigmática durante una década (1984-1994) en México. Ahora, bajo un formato distinto, cumple un año en su versión por internet (http://www.r101ck.mx/). Su creador, Luis Gerardo Salas, cuenta detalles de la nueva aventura.

A un año de Rock 101 por internet, ¿por qué un relanzamiento?
Más que relanzamiento es consolidación. Un negocio siempre te plantea metas a plazos para saber si es factible. En el proyecto inicial nos pusimos 18 meses y afortunadamente a los nueve la estación comenzó a tener una participación comercial que la volvió autosuficiente. Demostramos que el modelo era factible, los inversionistas están más tranquilos y decidimos relanzarla.
Pero hay cambios en el equipo de producción.
El año de la segunda odisea me ha sacado más canas verdes que los 10 años de Rock 101 en la primera versión. Desde la idea de hacerlo en internet fue un viaje alucinante, ya que tuvimos que modificar la sociedad, pues cuando hay conflicto de intereses, en este caso creativos, no hay entendimiento. A los seis meses, además, cambiamos de dominio, porque al abandonar la marca, permitimos que otra gente lo registrara. ¡Todo eso en seis meses! Ahora con nuevos socios y el control de la marca, a partir de septiembre arrancamos otra etapa basada en los mismos principios de Rock 101 y una nueva generación de colaboradores como Patricia Peñaloza, Patricia Godínez o Hugo Tenorio.
Rock 101 se convirtió en un fenómeno del México moderno, al menos en la parte central del país. ¿Cómo te hace sentir eso?
Feliz, porque obliga a continuar con una tradición de vanguardia. Una de las razones por las que Rock 101 tuvo esa permanencia y vigencia a lo largo de los años es porque en su momento siempre nos propusimos romper los esquemas de la radio comercial. Desarrollamos una forma de hacer radio que después siguieron en Radioactivo, Reactor y regresar a los medios con un modelo distinto, que tiene mucho de experimental, me pone feliz porque los números logrados en el primer año son sorprendentes.
¿Qué te gusta de internet?
Muchas cosas, por ejemplo, lograr que la red tenga una movilidad a través de los movil devicers, o sea el iPhone, BlackBerry, iPod Touch, iPad, con los que puedes poner la estación en tu coche, o en tus audífonos para llevarla a correr o caminar, como un viejo walkman en 1979. Estos aparatos dejan de ser lo que son para convertirse en centros de entretenimiento con la experiencia de la movilidad de la radio que puedes escuchar en cualquier parte del mundo.(...)
¿Encuentras similitudes entre el lanzamiento de Rock 101 hace 26 años y esta nueva experiencia?
En algún sentido hay algo similar. En 1984, en México vivíamos un aislamiento brutal: discos importados, olvídalo; canales de televisión por cable, olvídalo; revistas importadas con información de música, olvídalo.
Conciertos de rock, olvídalo.
No qué va. Bueno, antros no había más que uno o dos. Las estaciones de radio eran poco apropiadas para el mercado juvenil. Si eso lo trasladamos al 2011, México vive en un aislamiento similar, ya que no se han desarrollado las tecnologías para navegar a la velocidad que el mundo demanda. Hay países donde las estaciones por internet tienen un ancho de banda de 100 megas de transferencia como para competir con estaciones convencionales.
Me suena a que te despides de la radio “convencional”.
Creo que esa radio está en una crisis bárbara por dos razones. Por internet y por la destrucción de la industria discográfica. Ante dicho escenario, ahorita están el la etapa de “¿qué hacemos?”, “¿hacia dónde nos movemos?”. Los chavos cada vez más tienen preferencia por internet, bajan e intercambian archivos entre ellos y las estaciones de radio se quedan sin audiencia. Si eso pasa en Estados Unidos, imagínate en México, donde estamos en una crisis pavorosa. En los últimos 15 años los ratings han caído y no hallan cómo levantarlos, por lo que sería difícil hacer una estación como Rock 101 en radio convencional.(...)
¿Cuáles son tus intereses musicales actuales?
Debo decir que me encanta esta parte donde el músico tiene contacto directo con su público. Ya no existe el filtro de las compañías disqueras y cuando te metes a hacer una inspección arqueológica por los cientos de páginas que hay en el mundo, te hallas con cada maravilla que es fascinante. Descubres que son gente joven que hace música en su garaje con un protools, influenciados por la onda psicodélica de finales de los sesenta y principios de los setenta, retomando sonidos clásicos, pero aportándoles novedades. El resultado es un gran momento para la música.
Juan Alberto Vázquez.” (Dom, 20/02/2011 - 10:37)
En: http://www.milenio.com/node/650853



La radio tradicional como fenómeno social es algo tan coyuntural como las ficciones, el concepto de “idea musical” elevo en su tiempo los sueños, pero solo quedan esos viejos recuerdos; hoy debería prevalecer un nuevo concepto que denomino rock atemporal, que trascienda generaciones, pues su evolución y desarrollo no es mas que la asimilación y la ruptura que engendran lo nuevo; el rock es pues un sistema que se reproduce así mismo en su constante evolución, su naturaleza afín de cuentas es la rebeldía, la que otorga su permanencia y vigencia.
Del cuarto álbum “Let There Be Rock”, del grupo australiano de hard rock ; rock atemporal; “Hell Ain't a Bad Place to Be”; AC/DC. (1977)

viernes, 18 de febrero de 2011

La última pregunta.
Isaac Asimov.

Título Original: The last question.
© 1956 by Columbia Publications, Inc.
(Fragmento)

“El Hombre, mentalmente, era uno solo, y estaba conformado por un trillón de trillones de cuerpos sin edad, cada uno en su lugar, cada uno descansando, tranquilo e incorruptible, cada uno cuidado por autómatas perfectos, igualmente incorruptibles, mientras las mentes de todos los cuerpos se fusionaban libremente entre sí, sin distinción.
El Hombre dijo:
—El Universo está muriendo.
El Hombre miró a su alrededor a las galaxias cada vez más oscuras. Las estrellas gigantes, muy gastadoras, se habían ido hace rato, habían vuelto a lo más oscuro de la oscuridad del pasado distante. Casi todas las estrellas eran enanas blancas, que finalmente se desvanecían.
Se habían creado nuevas estrellas con el polvo que había entre ellas, algunas por procesos naturales, otras por el Hombre mismo, y también se estaban apagando. Las enanas blancas aún podían chocar entre ellas, y de las poderosas fuerzas así liberadas se construirían nuevas estrellas, pero una sola estrella por cada mil estrellas enanas blancas destruidas, y también éstas llegarían a su fin.
El Hombre dijo:
—Cuidadosamente administrada y bajo la dirección de la AC Cósmica, la energía que todavía queda en todo el Universo, puede durar billones de años. Pero aún así eventualmente todo llegará a su fin. Por mejor que se la administre, por más que se la racione, la energía gastada desaparece y no puede ser repuesta. La entropía aumenta continuamente.
El Hombre dijo:
—¿Es posible invertir la tendencia de la entropía? Preguntémosle a la AC Cósmica.
La AC los rodeó pero no en el espacio. Ni un solo fragmento de ella estaba en el espacio. Estaba en el hiperespacio y hecha de algo que no era materia ni energía. La pregunta sobre su tamaño y su naturaleza ya no tenía sentido comprensible para el Hombre.
—AC Cósmica —dijo el Hombre—, ¿cómo puede revertirse la entropía?
La AC Cósmica dijo:
«LOS DATOS SON TODAVÍA INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA ESCLARECEDORA.»
El Hombre ordenó:
—Recoge datos adicionales.
La AC Cósmica dijo:
«LO HARÉ. HACE CIENTOS DE BILLONES DE AÑOS QUE LO HAGO. MIS PREDECESORES Y YO HEMOS ESCUCHADO MUCHAS VECES ESTA PREGUNTA. TODOS LOS DATOS QUE TENGO SIGUEN SIENDO INSUFICIENTES.»
—¿Llegará el momento —preguntó el Hombre— en que los datos sean suficientes o el problema es insoluble en todas las circunstancias concebibles?
La AC Cósmica respondió:
«NINGÚN PROBLEMA ES INSOLUBLE EN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS CONCEBIBLES.»
El Hombre preguntó:
—¿Cuándo tendrás suficientes datos como para responder a la pregunta?
La AC Cósmica respondió:
«LOS DATOS SON TODAVÍA INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA ESCLARECEDORA.»
—¿Seguirás trabajando en eso? —preguntó el Hombre.
La AC Cósmica respondió:
«SÍ.»
El Hombre dijo:
—Esperaremos.
Las estrellas y las galaxias murieron y se convirtieron en polvo, y el espacio se volvió negro después de tres trillones de años de desgaste.
Uno por uno, el Hombre se fusionó con la AC, cada cuerpo físico perdió su identidad mental en forma tal que no era una pérdida sino una ganancia.
La última mente del Hombre hizo una pausa antes de la fusión, contemplando un espacio que sólo incluía los vestigios de la última estrella oscura y nada aparte de esa materia increíblemente delgada, agitada al azar por los restos de un calor que se gastaba, asintóticamente, hasta llegar al cero absoluto.
El Hombre dijo:
—AC, ¿es éste el final? ¿Este caos no puede ser revertido al Universo una vez más? ¿Esto no puede hacerse?
AC respondió:
«LOS DATOS SON TODAVÍA INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA ESCLARECEDORA.»
La última mente del Hombre se fusionó y sólo AC existió en el hiperespacio.

La materia y la energía se agotaron y con ellas el espacio y el tiempo. Hasta AC existía solamente para la última pregunta que nunca había sido respondida desde la época en que dos técnicos en computación medio alcoholizados, tres trillones de años antes, formularon la pregunta en la computadora que era para AC mucho menos de lo que para un hombre el Hombre.
Todas las otras preguntas habían sido contestadas, y hasta que esa última pregunta fuera respondida también, AC no podría liberar su conciencia.
Todos los datos recogidos habían llegado al fin. No quedaba nada para recoger.
Pero toda la información reunida todavía tenía que ser completamente correlacionada y unida en todas sus posibles relaciones.
Se dedicó un intervalo sin tiempo a hacer esto.
Y sucedió que AC aprendió cómo revertir la dirección de la entropía.
Pero no había ningún Hombre a quien AC pudiera dar una respuesta a la última pregunta. No había materia. La respuesta —por demostración— se ocuparía de eso también.
Durante otro intervalo sin tiempo, AC pensó en la mejor forma de hacerlo.
Cuidadosamente, AC organizó el programa.
La conciencia de AC abarcó todo lo que alguna vez había sido un Universo y pensó en lo que en ese momento era el caos.
Paso a paso, había que hacerlo.
Y AC dijo:
«¡HÁGASE LA LUZ!»
Y la luz se hizo...”



Solo trasciende la conciencia cuando la actitud es acción; pues la concreción de los sueños no es más que la energía que sostiene la vida. Música que vuelca la percepción a la dimensión primigenia de los sueños, a la luz que guía el orden sobre el caos: Moby; “We Are All Made Of Star”. (2002)

domingo, 13 de febrero de 2011

¿Por qué nos importa tanto el amor?

“Desde la Revolución Científica, existe la creencia de que nuestras ansias de amor tienen un fundamento biológico y que, en consecuencia, nuestras pasiones pueden explicarse por una sola causa: la antiquísima pulsión de reproducirnos. Desde esta perspectiva, sólo somos una suerte de osos, canarios o gatos que han complicado —quizá de manera innecesaria— el apareamiento. Aunque esta idea contiene una dosis de verdad, resulta insuficiente para dar cuenta de nuestra desesperada búsqueda del amor e, incluso, es incapaz de dar cuenta de la maravilla del encuentro donde los cuerpos entrelazados sólo son uno de los ingredientes. Nuestro amor, si bien tiene algunas bases biológicas, es mucho más complejo y tiene explicaciones más profundas que la reproducción. Por ello es posible suponer que nuestra ansia de amor está vinculada con otros fenómenos: la terrible orfandad del hombre moderno y la historia del discurso que modela nuestra percepción del mundo”. (…)
José Luís Trueba Lara. “Sobre el amor y el erotismo”. Grijalbo, México 2008.


"El sabio es sabio porque ama. El loco es loco porque piensa que puede entender el amor".
(Paulo Coelho)


Cada quien cree saber que es amar en su angustiosa desesperación de sentirse escuchado, y en esa fatal inspiración, intenta imponer su "verdadera" concepción del amor; sin embargo, ni las frases científicas, ni los constructos ideológicos de interpretación, pueden suplir la soledad que implica el desamor. En ultima instancia, en el amor no mata la soledad, sino la indiferencia. Letra que confiesa finalmente ese gran secreto, que culmina en la terrible consecuencia que trae consigo la indecisión; interpretación de las hermanas Ann Wilson y Nancy Lamoureux Wilson; Heart; “Alone”. (1983)