Poesía

Tu voz es la espada que libera el silencio de mi alma.

domingo, 13 de febrero de 2011

¿Por qué nos importa tanto el amor?

“Desde la Revolución Científica, existe la creencia de que nuestras ansias de amor tienen un fundamento biológico y que, en consecuencia, nuestras pasiones pueden explicarse por una sola causa: la antiquísima pulsión de reproducirnos. Desde esta perspectiva, sólo somos una suerte de osos, canarios o gatos que han complicado —quizá de manera innecesaria— el apareamiento. Aunque esta idea contiene una dosis de verdad, resulta insuficiente para dar cuenta de nuestra desesperada búsqueda del amor e, incluso, es incapaz de dar cuenta de la maravilla del encuentro donde los cuerpos entrelazados sólo son uno de los ingredientes. Nuestro amor, si bien tiene algunas bases biológicas, es mucho más complejo y tiene explicaciones más profundas que la reproducción. Por ello es posible suponer que nuestra ansia de amor está vinculada con otros fenómenos: la terrible orfandad del hombre moderno y la historia del discurso que modela nuestra percepción del mundo”. (…)
José Luís Trueba Lara. “Sobre el amor y el erotismo”. Grijalbo, México 2008.


"El sabio es sabio porque ama. El loco es loco porque piensa que puede entender el amor".
(Paulo Coelho)


Cada quien cree saber que es amar en su angustiosa desesperación de sentirse escuchado, y en esa fatal inspiración, intenta imponer su "verdadera" concepción del amor; sin embargo, ni las frases científicas, ni los constructos ideológicos de interpretación, pueden suplir la soledad que implica el desamor. En ultima instancia, en el amor no mata la soledad, sino la indiferencia. Letra que confiesa finalmente ese gran secreto, que culmina en la terrible consecuencia que trae consigo la indecisión; interpretación de las hermanas Ann Wilson y Nancy Lamoureux Wilson; Heart; “Alone”. (1983)


sábado, 12 de febrero de 2011

Una manera de sentir.

Idealizar.
No quiero ser tu amor ideal
Esa es tu responsabilidad, no la mía.

Amor ideal.
Todo amor ideal
es efímero por naturaleza,
pues solo es la ficción
que amordaza al corazón.

¿Imprescindible?
Te necesito,
no porque seas
imprescindible en mi vida,
sino porque te amo.

Amor.
El amor no es lo conocido,
eso tiene otro nombre.
El amor es el instinto
que inquieta el alma
cuando se sabe amada
y deseada por otra piel.



No es la fuerza de voluntad lo que me conduce avante, sino la fortaleza de espíritu para enfrentar mis prejuicios. “Lucky Man”. Emerson, Like & Palmer. (1971).


martes, 8 de febrero de 2011

La Violencia Intrafamiliar.

“Vamos a definir la violencia Intrafamiliar como aquella violencia que tiene lugar dentro de la familia, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio, y que comprende, entre otros, violación, maltrato físico, psicológico y abuso sexual. (…)
Entendemos que la violencia doméstica es un modelo de conductas aprendidas, coercitivas que involucran abuso físico o la amenaza de abuso físico. También puede incluir abuso psicológico repetido, ataque sexual, aislamiento social progresivo, castigo, intimidación y/o coerción económica. (…)
Hay autores que señalan que la violencia Intrafamiliar se da básicamente por tres factores; uno de ellos es la falta de control de impulsos, la carencia afectiva y la incapacidad para resolver problemas adecuadamente; y además en algunas personas podrían aparecer variables de abuso de alcohol y drogas. (…)
La violencia doméstica no es solamente el abuso físico, los golpes, o las heridas. Son aún más terribles la violencia psicológica y la sexual por el trauma que causan, que la violencia física, que todo el mundo puede ver. Hay violencia cuando se ataca la integridad emocional o espiritual de una persona.
La violencia psicológica se detecta con mayor dificultad. Quien ha sufrido violencia física tiene huellas visibles y puede lograr ayuda más fácilmente. Sin embargo, a la víctima que lleva cicatrices de tipo psicológicas le resulta más difícil comprobarlo. También lo dificulta, por ejemplo, la habilidad manipuladora de su esposo que presenta a su esposa como exagerada en sus quejas o simplemente como loca.
A la violencia física precede, a veces, años de violencia psicológica. La violencia psicológica es, despreciar a la mujer, insultarla de tal manera, que llega un momento en que esa mujer maltratada psicológicamente, ya cree que esos golpes se los merece. Y qué difícil es convencer a una mujer de que vaya a pedir auxilio cuando cree que no lo necesita.
Hay mujeres que se avergüenzan por lo que les sucede y que hasta se creen merecedoras de los abusos. Por eso prefieren mantenerlos en secreto y así esa situación puede prolongarse durante años. (…)
Es que esa violencia psicológica a que están sometidas muchas mujeres, es más horrorosa que el abuso físico. Pregúntele a cualquier mujer a la cual han maltratado físicamente qué es lo que le duele más; si las palabras hirientes, los desprecios o los golpes. Los golpes se pasan, los abusos psicológicos, los insultos, los desprecios se clavan en el corazón. (…)
La persona abusada se vuelve codependiente de su marido (el agresor), aún después de ser golpeada. Es frecuente escuchar esta frase: "Es que yo lo quiero tanto". Personas que llevan años soportando golpes dicen: "Yo no me separo porque lo quiero". Es imposible querer a una persona que te está tratando como si fueras un animal, eso es depender de esa persona.
Otro motivo por el cual algunas mujeres no se separan de este problema de codependencia, es que las anima la familia y lamentablemente la Iglesia, a permanecer con el abusador. Sobre todo la familia les aconseja que mantengan esa relación por "el bien de tus hijos". "¿Cómo vas a dejar a tus hijos sin padre?", les dicen.
¿Qué es mejor, tener un padre que golpea a su madre y que luego golpeará a sus hijos, o no tener padre? Se les hace mucho más daño a los hijos cuando ven que su padre golpea a su madre. Para los niños pequeños la madre es la base de toda su vida, la base de su afectividad, la base de su seguridad. Si una madre es golpeada, sus hijos se derrumban afectivamente. (…)
A veces las mujeres no se separan y sufren en silencio por miedo a perder su seguridad económica y la de sus hijos. Esto sucede sobre todo en la mujer que no tiene educación.
Otras veces no se separan debido a las amenazas de más violencia o de muerte, si intentan separarse. (...)
Cuando se pregunta a algunas mujeres por qué aguantaron maltrato durante años, la respuesta más común es ésta: "Por mis hijos; no quería que se criaran sin un padre". Parece una respuesta válida, pero si la analizamos profundamente descubrimos su inconsistencia. Sucede que en una situación de violencia los hijos también sufren. El crecimiento en una atmósfera de miedo, tensión y terror influirá negativamente en su desarrollo emocional y más tarde se manifestará en el abandono escolar, en el uso de drogas, en desórdenes psicológicos y en violencia y delincuencia.
En muchos casos influye el factor económico. Soportan cuanta vejación venga con tal de no perder la seguridad económica para sí y sus hijos. Se trata generalmente de mujeres con poca preparación académica, conscientes de que sin el marido no podrían vivir cómodamente.
Lo peor es que la mujer repetidamente abusada se destruye psicológicamente. Su yo, su identidad individual. Eso la incapacita para tomar las decisiones correctas. Cae en la ambivalencia efectiva ("¡Qué bueno es él cuando no me golpea!"); su autoestima queda por los suelos hasta creer ella misma que merece tales insultos y golpes.
Cuando una persona cae a ese nivel, su capacidad de decisión queda prácticamente anulada, porque el principio vital está herido de muerte. Si a una persona así aplastada se le amenaza con un "Si me denuncias, te mato", se sentirá paralizada. Quizás en un último intento de supervivencia reaccione, pero usando las mismas armas que a ella la han destruido.
El amor no debe doler. El amor implica confianza, protección, respeto a los gustos del otro, comunicación, caricias, ayudas al crecimiento emocional y espiritual. Consiste en compartir la vida con alegría, dialogar sobre las diferencias y preferencias, y respetar la integridad física, moral y espiritual de la persona amada.
Las mujeres que aguantan una relación abusiva indefinidamente acaban perdiendo su salud física y mental, se enferman, toda la familia termina enferma. Las mujeres en situaciones abusivas pierden su autoestima. No saben protegerse, ni se dan cuenta del peligro que corren. (…)”

Extractos tomados de: http://www.psicologia-online.com/colaboradores/paola/violencia/index.htm



Todo sometimiento anula siempre los sueños, una decisión de libertad puede romper con más de 500 años de colonialismo que esconde nuestro inconsciente.

La libertad
no es tan solo
un acto político,
es sobretodo
un acto de dignidad.


“Waiting your time, dreaming of a better life
Waiting your time, you're more than just a wife
You don't want to do what your mother has done
She has done “


Excelente mensaje contra ese temible dominio: romper las cadenas para abrazar lo sueños; original del cantante y compositor senegalés Youssou N’ Dour (1989), en la interpretación de Peter Gabriel. “Shaking the tree”. (1990)

sábado, 29 de enero de 2011

Amor condusse noi ad una morte.

Amar es una angustia, una pregunta,
una suspensa y luminosa duda;
es un querer saber todo lo tuyo
y a la vez un temor de al fin saberlo.

Amar es reconstruir, cuando te alejas,
tus pasos, tus silencios, tus palabras,
y pretender seguir tu pensamiento
cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas.

Amar es una cólera secreta,
una helada y diabólica soberbia.

Amar es no dormir cuando en mi lecho
sueñas entre mis brazos que te ciñen,
y odiar el sueño en que, bajo tu frente,
acaso en otros brazos te abandonas.

Amar es escuchar sobre tu pecho,
hasta colmar la oreja codiciosa,
el rumor de tu sangre y la marea
de tu respiración acompasada.

Amar es absorber tu joven savia
y juntar nuestras bocas en un cauce
hasta que de la brisa de tu aliento
se impregnen para siempre mis entrañas.

Amar es una envidia verde y muda,
una sutil y lúcida avaricia.

Amar es provocar el dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta;
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura.

Amar es una sed, la de la llaga
que arde sin consumirse ni cerrarse,
y el hambre de una boca atormentada
que pide más y más y no se sacia.

Amar es una insólita lujuria
y una gula voraz, siempre desierta.

Pero amar es también cerrar los ojos,
dejar que el sueño invada nuestro cuerpo
como un río de olvido y de tinieblas,
y navegar sin rumbo, a la deriva:
porque amar es, al fin, una indolencia.

(Javier Villaurrutia)



Se que soy un hombre ordinario, que se rige por principios y valores, solo para dar congruencia a sus actos; y a mi juicio, el amor es el valor mas supremo, aquel que prescinde de mentira, ¿o no acaso la mentira prostituye el alma? Se que el amor a veces duele, sobre todo en la cruel despedida, pero en la vida hay que saber el momento apropiado para tomar decisiones, aun cuado el corazón se niegue a ello.
Bella letra que se asemeja a esa plegaria colmada de fe, que aun cree ciegamente en el amor verdadero; como aun lo creo yo. Del décimo álbum de estudio “The Boatman's Call”, del músico, actor y escritor, Nick Cave; “Into My arms". (1997)

jueves, 20 de enero de 2011

Infierno.

Se que es difícil romper los prejuicios.
Romperlos significa libertad;
vivir con ellos,
el tamaño de tu infierno.



Una sola imagen es suficiente para no escuchar explicación alguna; una sola imagen obliga a callar al corazón, una sola imagen confirma la decisión del adiós. Del álbum “Back to Bedlam”, en su versión acústica, en la dolorosa y obligada despedida: el amor solo es asunto de dos. “You're beautiful”; James Blunt. (2004)

domingo, 16 de enero de 2011

Codependencia: la adicción al amor.

“(…)
La persona codependiente piensa que no puede vivir sin su pareja, se funde con ella hasta el punto de llegar a perder su propia identidad y vive para ella en vez de vivir su propia vida. Piensa que lo que siente es un amor inmenso, una pasión maravillosa y sin fronteras, pero no es amor eso, sino dependencia y adicción. Se enamora de repente, como en un estallido, un flechazo y, confundiendo el deseo con el amor, piensa que tiene delante a la persona ideal. No son conscientes de que darlo todo por la otra persona supone una negación de uno mismo y de los propios deseos y necesidades. El codependiente se deja a sí mismo completamente de lado para anteponer siempre a su pareja. Y de lado ha de quedar también todo sentimiento negativo. La rabia, el dolor, el sufrimiento...; todo esto lo percibe como una amenaza terrible porque podría llevarle a perder lo que más ama, lo que es toda su vida y todo su mundo: su gran amor. Hace todo lo posible por mantener la paz y niega el conflicto y la confrontación, sin darse cuenta de que negar el conflicto supone negar la intimidad. No podemos tener una relación íntima con alguien con quien no podemos discutir un problema o algo que nos hace enfadar. No hay manera de resolver un conflicto si una de las partes prefiere ignorarlo y la relación sólo puede darse a un nivel superficial.

El miedo al abandono es su mayor miedo.
Pero no el único. También tiene miedo de su propia dependencia, de perder por completo su identidad cada vez que renuncia a sus propios valores, principios o aficiones, para adoptar los de su pareja, que son los únicos que importan. Niega sus sentimientos del mismo modo que se niega a sí mismo, le cuesta identificar en sí mismo los sentimientos negativos. Y esta represión de sentimientos se transforma en una necesidad de sentir a través de su pareja. Pero no puede tener nunca suficiente, pide más: más amor, más dedicación; "quiéreme como yo te quiero a ti", le exige. Trata de controlarla, manipularla, porque ahora la vida de su pareja le pertenece a él o ella: es su propia vida, y trata de convertir a esta persona en su amor perfecto, aquél que satisfaga todas sus necesidades y llene el pozo sin fondo de un amor insaciable. Trata de evitar que se aleje, no quiere que cambie, que crezca como persona por miedo a que despliegue sus alas y eche a volar. Tiende a crear dependencias hacia él o ella en los demás.

No encuentra nunca lo que busca porque en realidad eso que tanto anhela es su verdadero yo.
Ese yo que se perdió en algún rincón de su propia oscuridad, tal vez en su infancia, y que sólo podrá encontrar en su interior; nunca en los demás. Perdieron ese yo cuando abdicaron de su vida y de sí mismos porque se sentían avergonzados de ser quienes son, se consideraban personas vacías, sin sentido y sin valor. Carentes de la autoestima suficiente como para sentirse valiosos por sí mismos, por ser quienes son, por amor y aceptación de sí mismos, se lanzaron al exterior en busca de esa fuente de autoestima, de alguien que les demostrara que son valiosos y dignos de amor. Pero ese alguien tiene que demostrárselo una y otra vez, porque, de algún modo, perciben la fragilidad de esa identidad prestada, conscientes sólo en las sombras de que le han dado a la otra persona todo el poder necesario para hundirles en la desgracia más absoluta, robarles su identidad, transformarlos en seres insignificantes y sin valor con un simple rechazo, un "ya no te quiero"... Entonces sienten miedo, rabia, resentimiento, inmediatamente reprimidos. Se ven a sí mismos como seres altruistas y abnegados, dedicados a su pareja, a través de la cual definen su propia identidad, hasta que un día, por cualquier motivo, por muchos motivos, desaparece de sus vidas: "te abandono", le dicen. Y el codependiente escucha entre brumas las palabras más aterradoras que podría escuchar en toda su vida. Con su amante desertor se va todo su mundo, su vida se esfuma de repente, se queda solo. Mira a su alrededor y ve que no tiene nada, excepto el vacío, la desesperación, la incertidumbre. "La vida ya no tiene sentido", piensa, " todo lo que me importaba ha desaparecido". Y ya no sabe quién es. (1)
(…)”
“La codependencia se define como el ciclo de patrones de conducta, y pensamientos disfuncionales, que producen dolor, y que se repiten de manera compulsiva, como respuesta a una relación enferma y alienante, con un adicto activo o en una situación de toxicidad relacional.
(…)
La codependencia se caracteriza por una serie de síntomas tales como:
1.- Dificultad para establecer y mantener relaciones intimas sanas
2.- Congelamiento emocional
3.- Perfeccionismo
4.- Necesidad obsesiva de controlar la conducta de otros
5.- Conductas compulsivas
6.- Sentirse sobreresponsables por las conductas de otros
7.- Profundos sentimientos de incapacidad
8.- Verguenza tóxica
9.- Autoimagen negativa
10.- Dependencia de la aprobación externa
11.- Dolores de cabeza y espalda crónicos
12.. Gastritis y diarrea crónicas
13.- Depresión". (2)

Notas:
(1) http://www.cepvi.com/articulos/codependencia2.shtml
(2) http://www.adicciones.org/familia/codependencia.html


El poder
es la expresión
mínima de dominio,
en comparación de otro
mas poderoso
que incluso el pecado;
mas férreo
y menos sublime,
¿tu sabes cual es?


Yo se que a veces provoco deliberadamente tu ira, pero por alguna razón, no te atreves a decirme adiós. El amor ciego siempre es un juego perverso. Del album “Some Great Reward” y primer single de Martin Gore como voz principal: Somebody; Depeche Mode. (1984)

sábado, 8 de enero de 2011

La condena.

A veces los Dioses,
al igual que el amor
caen de su sagrado pedestal;
y es la mentira,
la verdadera razón
de su desgracia.



“Honesty is such a lonely word
Everyone is so untrue
Honesty is hardly ever heard
And mostly what I need from you

I can always find someone
To say they sympathize
If I wear my heart out on my sleeve
But I don't want some pretty face
To tell me pretty lies
All I want is someone to believe”


Del sexto album “52nd Street” del cantante, compositor y pianista William Martín (Billy) Joel; letra que conduce a la reflexión obligada de cierta frase que afirma: lo que el amor une, la mentira lo mata. “Honesty”. (1978)